miércoles, 22 de septiembre de 2010

Viaje a Brujas

La ciudad medieval de Brujas, ubicada en el noroeste de Bélgica, es la capital de Flandes Occidental y fue, junto con Salamanca la Capital europea de la Cultura en el 2002. El casco histórico de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2000 y es uno de sus principales atractivos tanto históricos como turísticos. Si bien una parte importante de este casco debió ser reconstruido, aún se conservan las estructuras originales y los canales que surcan la ciudad y que le dan el nombre de la Venecia del Norte.
Un recorrido por las calles de esta ciudad nos transporta a un pasado demasiado lejano, pero que cobra vida ante nuestros ojos. Algunos de los lugares por los que vale la pena dar un paseo son el Beginhof, pensado en 1245 por la condesa de Flandes como un lugar ideal para el descanso del alma. El silencio y la paz de este lugar contrastan con el bullicio y el movimiento de la Sint-Katelijn Straat, la principal calle comercial de Brujas y el mejor lugar para comprar chocolate belga.
Luego se puede visitar la Iglesia de Nuestra Señora, donde se encuentra una Virgen con un Niño atribuidos a Miguel Ángel. La Iglesia está en la esquina de la calle Dijvers que es uno de los paisajes más fotografiados de toda la ciudad, ya que allí se puede ver a los pintores y artistas trabajando y a los vendedores ofreciendo chocolates frente al canal, todo esto con el escenario de las gruesas paredes de piedra medievales.
La Markt es el centro histórico de la ciudad, donde se concentra la mayor parte de su historia. Allí se puede visitar la Torre de los Hallen, que data de 1248 y es el emblema de la ciudad; las casas flamencas de los siglos XVI y XVII y el Palacio Provincial del siglo XIX.
La Burg, la segunda plaza en importancia de la ciudad es otro de los lugares que no se pueden pasar por alto en un paseo por Brujas; allí se erigen el Palacio de Justicia y el Ayuntamiento del siglo XV, construidos en un nostálgico estilo gótico. Debajo del Palacio de la Cancillería está ubicado el arco abovedado que lleva a la calle del Asno Ciego por la que se puede comenzar un paseo por las tradicionales calles flamencas adoquinadas y estrechas y desembocar en la calle Dijvers.
Quienes quieran probar la cocina tradicional, como los mejillones con papas fritas, pueden hacerlo en la Orilla Verde, donde se concentra la gran mayoría de restaurantes típicos.
Cualquiera sea la forma en la que se la recorra, Brujas siempre nos llevará de regreso a un pasado medieval lleno de misterios y leyendas.

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